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domingo, 17 de julio de 2011

Ego

El cielo llora la pérdida
de los arrebatos que acontecen
en un mañana inescrutado
de inexactitudes todavía por contar
a las vivencias del tarde o temprano

llegara a las cuencas la luz tardía
del amanecer ventolado
del cielo plagado de estratos
que hablara a los helados arados
de pisadas en la arena

martes, 14 de junio de 2011

Noches de verano

Vislumbras la noche
cálida y acogedora
las horas pasan bajo la luna creciente
el alcohol se introduce en las venas
aletargando poco a poco la elocuencia
alguien se acerca
con absurdas palabras y alucinaciones en sus pupilas
es vergonzoso
mis labios no tardan en pronunciar las palabras mágicas
que tantas otras noches pensaba para mi
burda amistad corrompida por la evanescencia de la noche
en la que al parecer
las palabras: te quiero
son como una vulgar prostituta

lunes, 23 de mayo de 2011

"Crítica conceptual"

Como un ciclo
los pensamientos
acaban convirtiéndose en sonoridad
las palabras son escuchadas por otros
para entonces mutar y volver a ser pensamiento,
figura retenida en el libre albedrío de las miradas
que observan incansablemente
su realidad cortejada por la retina.
El hombre sin lugar a dudas
nunca repara en esa lucha constante,
en la que las palabras son la vía de escape
para atribuirse el logro de conocer lo perdurable.
La uniformidad se hace entonces dueña,
de sonidos e imágenes
esculpiendo cada segundo
la pluralidad de sus formas
la propiedad de conocer lo no conocido
la contrariedad de hacernos marchitos
la realidad de perecer bajo un lecho
tapiado por dichos conceptos.


A Kant...

jueves, 5 de mayo de 2011

Prelude in E-Minor

Una minúscula voz emerge de entre las sombras, dice ser quien no és y utiliza sus más ocurrentes mentiras para ocultarse en el más silencioso de los anonimatos. Pero hay algo, algo que sus palabras no pueden contar pero sus ojos revelan, algo a lo que no podrá sentenciar a muerte por mucho que pretenda. Muchas noches pienso en su experiencia recorriendo mis oídos, adentrandose en mi cabeza y afirmando con gran certeza, lo que mi conciencia trata de enmudecer. Es inevitable intentar no apenarse por la distancia que me aguarda y que hará posiblemente, que nuestros caminos no vuelvan a entrelazarse. Quiere que le sea sincera, sí, si aborrezco esta sociedad, en el fondo no empatizo con la gran mayoría, pero no se puede vivir a contracorriente, un día despiertas y lo comprendes. Aún así, no deseo acabar empapada por el hedor que desprende la parlante estética de lo común y lo irrazonable que refleja nuestra espécie.
A.L

martes, 19 de abril de 2011

Silenciando a la psique

Como una fina capa de hielo
atormentas mis pesares todavía con más fuerza
lucras tus palabras con desánimos
y viertes las nostalgias como el derramar de una copa de vino
ardiente recelo el que hay en mi
que ahoga el habla
en la dejadez de su quimera
en el apogeo del olvido
en la obviedad de su trasnparencia
que incita al quebradero
de más de una cabeza

"Laboriosidad de desgana"

Vuelven a mi los fantasmas
a los que repudiaba en un tiempo pasado
despierto pudiendo el ánimo conmigo
el dolor de garganta es sintóma de que me ha vencido
siento el débil soñar que es arrebatado por un infame dolor de cabeza
al que voy venciendo a medida que voy escribiendo esto
esta tarde el despertar será mas agudo
me esperan una veintena de rostros
y de entre ellos
símbolos de autoridad a los que me decepcionará haber decepcionado
mi decepción inmaculada en un folio de blanco papel
con llantos y risas alrededor
como una presencia fría y distante
contemplo los fantasmas propios de la desidia

jueves, 24 de marzo de 2011

El molino de viento

Jamás pensé ,que mis palabras y mis deseos pudiesen terminar encerrados en una cajita, sin posibilidad de ser escuchados. Mi vida comienza con una inocente sonrisa en la que otros ven debilidad grácias a su malicia, ya propiamente asignada de fábrica. Huvo un tiempo en que era imposible amordazarla, ahora sufre la doléncia trastocada de sucesos impartidos por terceros. Un día volví a sonreir, esa sonrisa me duro largo tiempo, pero termino esfumándose como el fósforo de las cerillas al tocar la jodida cajita. Cuando todas mis ilusiones se habían desvanecido, la sonrisa volvió a seguir mis pasos, y acabó encontrándome de nuevo.
El día en el que el viento acaricia levemente tu rostro, dejando tras de sí una bonita sonrisa,
y así, tan pronto como llega, se va.